martes, 15 de marzo de 2011

No sé. La verdad es que a mí tampoco me gusta tener entrecejo o bigotillo, pero mi padre dice que es una chorrada que me plantee quitármelo. Y la verdad es que tampoco me obsesionaba hasta que vi que era una razón más para alejar de mí a estos. Puede que me acabe afeitando, aunque puede que en ese caso todo siga como está.
Ya solo quedan dos meses para que acabe el curso y no he conseguido tener ningún amigo. Puedo jugar al futbol con ellos, pero todo lo que hago o digo les parece estúpido.
Hoy me he pasado el recreo yendo detrás de Dani y Fran, persiguiéndolos y sonriendo. Mamá dice que si uno tiene una actitud positiva y sonríe mucho, la gente acaba aceptándolo tal y como es. Intento que no me afecte; escuchar solo las partes de la conversación en que no se meten conmigo y hablan de cualquier otra cosa; aportar algo, contar alguna historia, bromear... Pero resulta que les doy asco y parece que nada vaya a cambiar, que va a ser siempre así.
Hoy he visto a Rober y me ha dicho que él preferiría estar solo que con gente así, pero no me gusta estar solo. Necesito hablar, reírme y poder bajar al parque varias veces a la semana. Me gusta ir con los abuelos pero se cansan enseguida.
La verdad es que pensaba que mi primer año en el Instituto sería muy diferente. Odio ser la Rata, joder.

2 comentarios:

  1. ¡Pero me gusta más la Rata que Rober!
    ¡Y el texto también me gusta!

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  2. Yo y el Rata os mandamos besos, que estamos aquí autocompadeciéndonos.
    ¡Gracias al anónimo sonriente y a ti, Curro!
    El día que me caigan tres comentarios de tres personas distintas me va a dar un argo. :P
    Muá

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