No sé. La verdad es que a mí tampoco me gusta tener entrecejo o bigotillo, pero mi padre dice que es una chorrada que me plantee quitármelo. Y la verdad es que tampoco me obsesionaba hasta que vi que era una razón más para alejar de mí a estos. Puede que me acabe afeitando, aunque puede que en ese caso todo siga como está.
Ya solo quedan dos meses para que acabe el curso y no he conseguido tener ningún amigo. Puedo jugar al futbol con ellos, pero todo lo que hago o digo les parece estúpido.
Hoy me he pasado el recreo yendo detrás de Dani y Fran, persiguiéndolos y sonriendo. Mamá dice que si uno tiene una actitud positiva y sonríe mucho, la gente acaba aceptándolo tal y como es. Intento que no me afecte; escuchar solo las partes de la conversación en que no se meten conmigo y hablan de cualquier otra cosa; aportar algo, contar alguna historia, bromear... Pero resulta que les doy asco y parece que nada vaya a cambiar, que va a ser siempre así.
Hoy he visto a Rober y me ha dicho que él preferiría estar solo que con gente así, pero no me gusta estar solo. Necesito hablar, reírme y poder bajar al parque varias veces a la semana. Me gusta ir con los abuelos pero se cansan enseguida.
La verdad es que pensaba que mi primer año en el Instituto sería muy diferente. Odio ser la Rata, joder.
¡Pero me gusta más la Rata que Rober!
ResponderEliminar¡Y el texto también me gusta!
Yo y el Rata os mandamos besos, que estamos aquí autocompadeciéndonos.
ResponderEliminar¡Gracias al anónimo sonriente y a ti, Curro!
El día que me caigan tres comentarios de tres personas distintas me va a dar un argo. :P
Muá