Hablando de las mujeres era una delicia. Tanto tanto que daba la sensación de estar disculpándose por anticipado de algo muy machista que iba a hacer acto seguido, en cualquier momento.
Las mujeres son más listas que los hombres; las chicas son más interesantes, menos superficiales y todo ese tipo de mierda. Pero todo esto no podía pensarlo, porque ni siquiera podía pensar cuando pensaba en mujeres. Se le nublaba el coco.
La verdad es que no había conseguido despegarse de esa creencia infantil y peligrosa de su generación. Sentía atracción por la mujeres tal y como existían en su cabeza y en el imaginario popular. Sus gustos distaban un poco de los que dictan los cánones de belleza, pero solo en lo que a estética se refiere.
Por lo demás, no tenía amigas ni primas hermanas desde la infancia. No conocía a ninguna mujer, pero sabía que todas eran maravillosas...¿tengo que decir para qué?
¡para darles besos!
ResponderEliminarEspero que no fuera para el sacrificio...
ResponderEliminarAl anónimo besugo lo conozco...
ResponderEliminarAl segundo no le contesto hasta que no se identifique. :)
Gracias por comentar.
Lo peor del caso es que conozco a algún buen chico de estos. ¡No te los has inventado!
ResponderEliminarNo pienso dar nombres, Curro. :P
ResponderEliminarTodos los chicos, el chico
ResponderEliminar