Nótese que vengo de aquí al lado.
En la cabeza llevo un membrillo.
Estoy tan hecha polvo que ya no puedo olerte.
Te huelo la axila, la perilla, la gangrena
pero todo huele a la nada.
Quiero odiarte desde el olfato
Ser tu taxidermista,
Adorarte sin mascarilla.
Llenar dos cubos con tu materia gris
plantar mazorcas sobre tu pecho imberbe.
Déjame crecer consolando a tus seis hermanos
Déjame recordarte y no vengas a molestar.
¿Qué te preguntas cuando me mueves tanto?
¿Qué hay debajo de tu cuero cabelludo?
Me alegra un montón poder leer cosas nuevas de ti. Me encantaría saber que tengo un poco la culpa de que escribas más cositas, pero la verdad es que de eso sólo tienes la culpa tú, me ponga como me ponga.
ResponderEliminarMe quedo un ratito por aquí...