lunes, 23 de enero de 2012

Y la llamaban Rúcula.

Sentía un claro regocijo cuando los populares la ninguneaban. La victoria -o algo bastante parecido al concepto de esta- le bailaba en el pecho a un ritmo frenético.
Había conocido en el curso a gente ligeramente ingeniosa y que hacía de sus ideales políticos bandera en cualquier momento, pero que luego eran más otra cosa -volviendo a la infancia-, parte de ese rebaño popular que, fuera del grupo, pierde el norte. Que pretendían, por encima de lo demás, ser cool.
"Ser guay pero reírte de los defectos físicos; ser irreverente y liberal para poder mofarte de las tías que no dan importancia a su aspecto; buscar en la lesbiana "de manual" un antónimo irrisorio. Todo esto TAMBIÉN te define, imbécil." "Prefiero ser una sosa antes que encontrar el equilibrio entre la gilipollez snob y el cooperacionismo con la masa convencional".
Lo escribió en su libreta con la firme idea de vomitárselo en la cara a la primera de cambio a sus compañeros de clase.
No sucumbir ante el "qué es la belleza" (para ellos, aquí y ahora) le resultaba fácil. Para ser repudiada ante un grupo de jóvenes de su misma clase social, raza y edad solo tenía que ser ella misma: una aguafiestas; alguien que llora cuando hay que aplaudir; la del "no lo pillo" en mitad de una carcajada.

8 comentarios:

  1. ¡Rúcula, la Aguafiestas! Best fictional or non-fictional character ever!
    Quiero ser su amigo, me cae muy bien. ¿Puede tener amigos, Rúcula?

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  2. Jajajaja. Pues eso yo no lo sé. Con lo rarita y susceptible que es, vete a saber si le caerías bien.

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  3. Yo creo que Rúcula es ya nuestra amiga. Pero es de esas que va por libre. No le gusta ni que le rían todas las gracias ni que la desprecien totalmente. A mí me da que lo que le mola es el margen. Ahí, el "ningún sitio", terreno inestable. Es que la señorita Rúcula necesita estar viva.
    (Aportación libre y personal: puede ser ignorada si se desea, pero me apetecía ponerla :P)

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  4. Cualquier aportación es buena. Ya me diréis cómo sabéis tantas cosas sobre la Rúcula y desde cuando la conocéis los dos, que sois más listillos... ¿Y qué significa eso de "es que la señorita Rúcula necesita estar viva"?
    Muá, Currín!

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  5. A Rúcula la conocí en 1943, coincidimos en Le Havre en una misión: teníamos que abortar una acuerdo entre Churchill y Hitler para convertirse en los amos del mundo. Por entonces estaba de moda un peinado que Rúcula exhibía, entre tímida y picaruela, ante los rendidos oficiales de la Gestapo. Al final Adolf murió antes de su reunión con Winston a causa de una infección que le pilló con las defensas bajas porque ya tenía el VIH muy extendido, y su clon, que hacía el número 23, se negó a firmar la alianza porque decía que al inglés le olían muy mal los pies. No hizo falta que Rúcula y yo interviniéramos, pero me quedó un bonito recuerdo de aquello.

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  6. ¿El único recuerdo que tienes de Rúcula es su peinado? Creo que te equivocas, Anónimo. Aunque bien fabulado, lamento decirte que no era ella. :)

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  7. Estaría muy incómoda con esta chica cerca...

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    1. No me extraña, Luzhilda. Creo que su principal interés no es hacer amigos. :S
      Muchas gracias por comentar, guapa. No sabes lo que me alegra que te pases por aquí. Ahora tengo 3 comentaristas de lujo. juas

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