Mi amor incondicional por Lidia Damunt no me viene de ahora. Aún recuerdo la primera vez que escuché Mala Caligrafía de Hello Cuca...
Mabel escribe las letras. ¡Qué digo letras! Letras que son más que eso. Que son haikus punkarras, cancionesestribillo que a base de repetición resulta que sí sugieren al público resolvedor de crucigramas más osado. Transcripción fonética de una sensibilidad propia a la oscura lengua de Cervantes.
No quiero ser pedante, pero el lenguaje intuitivo, directo y sesgado de Hello Cuca no es tan críptico como parece, si no eres un cabezota (o un académico cascarrabias de la RAE). Realidad reducida a su común denominador, conceptos salvajes y sin domesticar, ¡para que los atrapes con tu cazamariposas!
Y, aunque sus letras siempre tuvieron -y tienen- ese punto enigmático, mágico y mosqueante, también una se sorprende al identificarse con ellas. Costumbrismo, onomatopeya, viñetas sonoras e independientes que no son de fácil acceso y que una debe canturrear como si de mantras se tratase, en una letanía juguetona. Como si la forma más primitiva y sincera de plantar cara a la vulgaridad fuera la única con la que el arte pudiera ser concebido. La menos hipócrita, vaya. Rememorando, tal vez, el lenguaje puro y deslenguado de la infancia.
Eso y mucho más es para mí Hello Cuca. Bueno, eso y punk y rock and roll y actitud combativa con una media sonrisa.
¡Viva Hello Cuca!
ResponderEliminarYo también soy la mayor fan ¡seamos mejores amigas! jajaja
:) No sé quién eres pero claro que sí. ¡Vivaan!
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