jueves, 28 de julio de 2011

El veranito

El verano y las chicharras rajándose vivas hasta petar con su cricri jondo.
Desde aquí, la bici creída pinchada (que hoy me he decidido a hinchar, después de 8 meses de vida contemplativa, con ese ímpetu que me caracteriza) todavía apoyada en la barandilla del balcón con la mirada perdida. No sabe que va a sacarme a pasear esta tarde aún... Todo esto y la casa más limpia y más vacía que nunca.
Oigo voces de los que se echan la siesta en el parque, se despiertan y se ponen a pegar palmas. Alguna vez se las dan en la cara, pero no pasa muy a menudo.
26º y la intención de mover el culo sobrevolando por mi cabeza: tirar la basura, comprar un candado para la bici, recoger las fotocopias de reprografía y escribir algo para el TFM. Algo para el TFM... Leerme la tesis del chavalín ese al que llamarán "el de las 1600" (al menos me queda el consuelo de saber que se puede escribir 1600 páginas diciendo muy poquito y jugar al academicismo consiguiendo una buena nota).
Os informo también de que voy a cerrar el blog y abriré otro pa quien yo quiera. Me gusta la idea de tener un blog al que casi exclusivamente se llegue por error, pero la verdad es que, para qué engañarnos, me entristece que tenga tan poco público y que este no se manifieste. Y los arranques intimistas empiezan a darme vergüenza asín que así estamos.

2 comentarios:

  1. ¡¡¡¡Nnoooooo!!!! ¡¡Necesitamos más, más!!

    Por cierto, el cricri jondo, qué gran concepto 0_o

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  2. Pero te has olvidado de las visititas que te hacemos ;)
    Con respecto del blog, solo una cosa: ten en cuenta que algunos, aunque tardemos en pasar por aquí, nos alegramos cada vez que vemos algo nuevo.

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